01 abril 2022

Eliminación de los Derechos de exportación

 

PROYECTO DE ELIMINACIÓN COMPLETA Y EN UN ÚNICO MOMENTO DE LOS DERECHOS DE EXPORTACIÓN DE PRODUCTOS AGROPECUARIOS Y MANUFACTURAS DE ORIGEN AGROPECUARIO

 

Fundamentación económico financiera y agronómica

 

Los Derechos de Exportación (DEx) referidos coloquialmente como “Retenciones” son un instrumento muy utilizado en nuestro país, desde el siglo XIX y hasta la actualidad.

 

Jurisprudencia relativamente reciente de la Corte Suprema nos indica que deberían ser considerados como Impuestos y no como Aranceles.

 

Los DEx fueron reimplantados inmediatamente luego del fin de la Convertibilidad (si bien el poroto de soja tributó 3,5 % durante el “1 a 1”, configurando una protección o estímulo para su industrialización en nuestro país).

 

Para 2003 las retenciones representaban aproximadamente unos US$ 2.500 M anuales. Un 20 % de eso configuraba un ahorro para la población, vía menor precio interno de los alimentos, mientras que el resto era un ingreso no coparticipable para el Tesoro nacional.

 

Tomando en consideración a todo el conjunto de las cadenas agroindustriales y alimentarias, los DEx representaron unos US$ 8.500 M en 2021. Es poco probable que más del 15 % de ese monto haya significado un ahorro directo para la población.


 

Fundamentación económico financiera

 

El país no crece en forma sostenida desde 2011, luego de haberlo hecho a más del 8 % anual durante 5 años consecutivos, en el período 2003/2007. El PBI de fines de ese lapso fue 51,8 % mayor respecto del valor de inicio.

 

Para 2007 el país contaba todavía con superávits gemelos (superávit fiscal primario y superávit comercial), aunque había signos de agotamiento; el Riesgo país aún se ubicaba por debajo de los 200 puntos. Incluyendo devengamientos por los bonos no ingresados al canje de 2005, la carga anual de intereses no superaba el 2,5 % del Producto (contra 8 a 9 puntos del PBI durante la gestión de la Rúa).

 

En números aproximados, en la actualidad hemos recuperado el nivel del PBI de 2018 (no en valores per cápita obviamente, dado que la población continúa aumentando), con el doble de inflación y de pobreza (50 vs 25 %, en cada caso). La carga de intereses se ubica en unos 5 puntos del Producto y continúa su deterioro.

 

Somos una de las 5 o 6 economías más cerradas del Planeta, midiendo la suma de Exportación + Importación y relacionando ese monto con el PBI. Esto ha mejorado algo, pero es debido al achicamiento en el denominador y a una nueva ola de buenos precios de los commodities agrícolas, energéticos y en parte mineros, que actúa elevando al numerador.

 

La actual Administración asumió con un US$ oficial de $ 60 y uno paralelo (CCL) de $ 75, con una brecha de 25 % (como se la mide habitualmente). Actualmente la brecha es de algo más de 70 % ($ 111 y $ 191 / US$), luego de haber superado el 100 %.

 

En parte esto se debe al atraso cambiario de todo 2021 (año electoral).

 

 





 

Datos obtenidos desde el BCRA y el BNA

(US$ Divisa, tipo comprador)

 

 

Visto desde la perspectiva exportadora, en la actualidad el factor negativo principal es la combinación de atraso y de desdoblamiento cambiarios, incluso por sobre los DEx. El país necesita crecer y así diluir sus erogaciones fijas, la carga de intereses y el presupuesto de la Anses y de la Seguridad social y la Educación y Salud públicas (más allá de la jurisdicción soberana o subsoberana que deba afrontar tales erogaciones).

 

 

 

El Ejecutivo pretende diluir esta carga fija mediante Inflación siendo que lo deseable es que ocurra mediante Crecimiento (el Desarrollo es una etapa posterior).

 

La eliminación inmediata y completa de los DEx generaría una serie de impactos positivos claramente superiores a los negativos, que podrían ser atendidos.

 

Asumiendo un incremento de la producción agropecuaria del orden del 30 % (por única vez pero sostenido en el tiempo), es razonable suponer que el ingreso de divisas al BCRA se incrementará en no menos de US$ 10 o 12.000 M anuales (unos US$ 1.000 M por mayor producción y exportación proveniente de la cosecha fina, sobre todo trigo pero también cebada, otro tanto por incrementos en la exportación de carne bovina y lácteos, buena parte del resto por la cosecha gruesa, sin dejar de considerar el aporte de la cadena arrocera, la manicera y todas las otras economías regionales con capacidad exportadora).

 

Esa cifra podría superar incluso los US$ 15 a 17.000 M anuales (siempre medidos en base incremental). La AMO, la Oscilación Multidecádica del Atlántico, ingresó en la fase más desfavorable para nuestro país, y esto introduce volatilidades significativas en la comparación de resultados de años consecutivos.

 

La expectativa generada a partir de la nueva situación bien podría atemperar la demanda legal de US$ en los sistemas de CCL y MEP. El Ejecutivo podría acelerar el ritmo devaluatorio del tipo de cambio oficial unos 25 puntos por sobre la inflación de 2022. Podría llegarse a finales de año con tipos de cambio de $ 292 (CCL) y $ 206 (oficial), bajando la brecha a algo levemente por encima de 40 %.

 

206 = 103 x 1,6 x 1,25

(103 es el valor de arranque; 60 % es la inflación proyectada y 25 % es la tasa de devaluación real del período del dólar oficial)

 

292 = 195 x 1,5

(195 es el valor de arranque; 50 % es la tasa de devaluación nominal del período del dólar libre)


 

El Índice de la FAO para los precios de los alimentos se ubicó en un nuevo récord en el mes de febrero, con un valor de 140,7. Todavía no está reflejado allí el efecto de la guerra en Ucrania. El valor de 2019 fue de 95,1 (esto configura un argumento a favor del Ejecutivo, poco usado y mal argumentado por la Administración nacional).

 

Sin perjuicio de mejoras en la calidad de la asistencia social actual, es razonable prever una erogación extra equivalente a US$ 150 / familia / mes (al tipo de cambio libre) para 4 M de familias y durante no menos de 18 meses. Se trata de una erogación significativa, pero que debe hacerse en pesos argentinos. Se está frente a una decisión éticamente inobjetable, dado que no hay prioridad superior a disponer de una alimentación sana y completa (el acceso a aire puro, un ambiente sano, la ausencia de ruidos molestos y una seguridad mínima serían algunos de los pocos casos a listar en forma simultánea o tal vez previa).

 

La ayuda señalada en el párrafo anterior se funda en la necesidad de asegurar que la población con menos recursos pueda enfrentar el incremento adicional, por única vez, que tendrán muchos de los alimentos (que luego sólo bajarán de precio real en el mediano plazo, sea por bajas en el mercado internacional junto con una economía argentina más abierta e integrada, sea por una mejora en la productividad y el nivel de actividad doméstico, sea por una combinación de ambas).

 

En simultáneo, debería establecerse un programa de corto plazo que resuelva provisoriamente el suministro de agua potable, que es el primer alimento (8 M de habitantes consumen agua no segura en nuestro país). Algo similar puede decirse respecto del suministro de electricidad (consumimos 3.000 kWh / hab / año en promedio, pero con amplias regiones con consumos de 500 kWh; un valor bajísimo).

 

Como resultado esperable, mejorará la paz social, se incrementará el nivel de actividad y de empleo, no habrá desfinanciamiento en el Tesoro, aumentará el stock de Reservas en el BCRA y disminuirá la brecha cambiaria a aproximadamente la mitad de la actual; todo al cabo de 12 meses. Esto requiere de medidas urgentes, para permitir planificar la campaña fina que se inicia bajo el nuevo escenario.

 

Si bien no es el tema de este escrito, teniendo en cuenta brevemente la visión de Sistema (sobre la que volveré en futuros escritos), conviene mencionar adicionalmente que una baja del gasto en el nivel más alto de la Administración podría generar el fondeo necesario para resolver definitivamente un tema social gravísimo, la Malnutrición infantil aguda (unos US$ 100 M mensuales, al tipo de cambio libre; tal vez durante unos 18 meses). Mejoraríamos así nuestros índices y dejaríamos atrás la presencia permanente de unos 50.000 chicos emaciados, exageradamente delgados, en peligro inminente de sufrir daños irreparables.

 

Mientras la austeridad de la clase política financia el combate a la malnutrición, un redireccionamiento de los US$ 14.500 M a erogar este año en subsidios al consumo de energía (es racional destinar sólo el 25 %) permitirían superar el primer año del nuevo esquema. Esquema que debería reportar US$ 1.000 M incrementales al BCRA en enero/febrero de 2023 (liquidación de la cosecha fina) y al menos otros US$ 10.000 M incrementales en mayo/agosto.

 

 

Fundamentación agronómica

 

Según la última publicación conjunta de la FAO y la OECD (junio 2021), la prospectiva a 10 años prevé que para entonces habrá a nivel mundial una disponibilidad de 3.025 kilocalorías (kcal) por habitante y por día.

 

Esto supone un incremento de 4 % sobre las 2.900 kcal actuales (en todos los casos, antes de desperdicios y de transformaciones en proteína animal). Ocurriría luego del aumento de 7 % respecto de las del año 2000, que eran 2.700 kcal.

 

En referencia a los incrementos de producción, que deben atender esta mayor disponibilidad por persona y el aumento de la población mundial, estiman que un 87 % provendrá de una mayor productividad por cada cultivo, un 7 % de una mayor intensidad en el uso del suelo (mayor proporción de doble o triple cultivo por año) y sólo un 6 % de incrementos de superficie (que se darían mayormente en Sudamérica).

 

Lo que sigue es una descripción general de nuestro recurso Suelo (he omitido hacer referencias similares, referidas al Clima). Cifras en millones de hectáreas (M Ha).

 

 



 

Cifras redondeadas

Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Suelos del INTA

 

 

Si bien es una clasificación taxonómica y no utilitaria, es sabido que los Molisoles son de los suelos más productivos del mundo. Existen 750 M Ha en todo el mundo y más de 80 M Ha están en nuestro país. Además, Argiudoles, Argiustoles, Hapludoles y Haplustoles son una proporción mayoritaria.


 

Considerando ahora la clasificación utilitaria, conviene señalar lo que sigue.

 


 

Elaboración propia en bases a datos del INTA

 

 

 


 

Elaboración propia en bases a datos del INTA

básicamente lo generado en los informes sobre las ZAHs

las Zonas Agroeconómicas Homogéneas

 

 

Este stock de suelo de calidad contrasta con las aproximadamente 26 M Ha (físicas) sembradas básicamente cada año con trigo, cebada, soja, maíz, girasol, sorgo, arroz y algodón.

 


 

Breves conclusiones preliminares

 

Es fácil concluir preliminarmente que no existen restricciones respecto del recurso Suelo (tampoco las hay respecto del Clima, más allá de la coyuntura que nos plantea la AMO).

 

La única restricción que podría limitarnos es la falta de coraje o de nivel intelectual suficientes para afrontar este desafío, actitud que debemos asumir no sólo por nosotros sino también por lo que el resto de la Humanidad espera de nosotros.

 

 

Luis M. Villa

luisvilla@fibertel.com.ar

En Twitter @LuisVilla2805

 

 

23 julio 2021

Acerca de nuestra inflación histórica, del futuro, de Chiesa, de Zaiat y de varios asuntos más (parte II de II)

Zaiat (cont.)

En la parte I presenté los datos y argumentos principales que demuestran que la afirmación de Zaiat sobre la magnitud actual y pasada de las alícuotas por retenciones es una afirmación falsa.

 

Respecto de los números de mi ejercicio (que cualquier persona puede repetir o bien ver su desarrollo pidiéndome la planilla con los cálculos), son los siguientes:

 

-       precios Chicago: maíz US$ 215 / Tn, soja 525 y trigo 250;

 

-       precios Rosario: maíz $ 18.550 / Tn, soja 32.500 y trigo 20.150;

 

-       dólar libre: $ 170 / US$;

 

-       dólar oficial: $ 95 / US$;

 

-       mix de cotizaciones para calcular la brecha y la alícuota real: 60 % libre 40 % oficial (la brecha nominal entre los 2 tipos de cambio ha alcanzado el 80 % según como se la mide habitualmente, con el valor libre en el numerador y el oficial en el denominador, pero buena parte de los insumos y bienes de capital están denominados con el oficial por lo que es razonable estimar un valor ponderado entre ambos extremos);

 

-       tipo de cambio calculado a partir del razonamiento anterior: $ 140 / US$;

 

-       alícuotas implícitas (completas): maíz 38,4 % / soja 55,8 % / trigo 42,4 %.

 

 

¿De qué valores hablamos en referencia a la Rentabilidad del agro argentino?

Responder por completo a esta pregunta va a demandar varias entregas. Comencemos diciendo que la Rentabilidad es un proceso, una película, no es una foto.

 

El lector puede encontrar comentarios en http://luisvilla.blogspot.com/2016/03/errores-frecuentes-en-la-evaluacion.html y en http://luisvilla.blogspot.com/2016/03/conclusiones-sobre-la-manera-correcta.html

 

Salteando varios aspectos, esta imagen podría ser el resultado de un análisis bien elaborado (que continuaré en futuras entregas).


 


 

¿Invertir ahora o esperar a que las condiciones mejoren? – El caso Nomura

Un repaso breve de la historia del Banco de Inversión japonés Nomura puede ofrecernos una suerte de guía sobre qué hacer ante esta disyuntiva. Me referiré al caso en una próxima columna.

 

 

En la próxima entrega

 

¿Ocupamos el puesto 47 en el ranking de disponibilidad de capital natural per cápita?

 

Lo afirmaban en 2018 algunos Economistas miembros (o ex miembros) del staff del Banco Mundial. Claramente es una afirmación falsa; pese a ello es repetida en la Argentina sin ningún análisis o precaución previos, lo que denota la baja calidad de muchos académicos y dirigentes.

20 julio 2021

Acerca de nuestra inflación histórica, del futuro, de Chiesa, de Zaiat y de varios asuntos más (parte I de II)

 

 

Inflación histórica

A lo largo de 210 años de historia, desde 1810 hasta 2020, la Argentina ha reducido el valor de su moneda a 1 x 10-17. El Peso Argentino actual es la 100.000 trillonésima parte del Peso Fuerte de 1810 (entendiendo al trillón con el concepto sajón, financiero, como millón de millones o 1012).

 

A los famosos 13 ceros de pérdida del siglo XX (de m$n o Peso Moneda Nacional al Peso Ley 18.188, de éste al Peso Argentino y luego de éste al Austral y del Austral al Peso actual) debemos sumar los 2 ceros perdidos en lo que va del siglo XXI, lo que ya eleva la cuenta a 15.

 

Falta computar el cambio de 25 a 1 que se hizo en la reforma monetaria de los ´80 del siglo XIX durante la primera Presidencia de Roca (equivalente a 1,25 ceros; para pasar del m$c o $mc o Peso Moneda Corriente al Peso Moneda Nacional, m$n).

 

El m$c o Peso Moneda Corriente equivalía originalmente al Peso Fuerte (17 Pesos Fuertes valían como una onza de oro en 1810).

 

La cuenta se completa con la desvalorización sufrida en los primeros 75 años desde 1810 (se pasó de la paridad 17 a 1 con la onza de oro a 500 a 1; el Peso Fuerte siguió con su paridad pero el m$c no lo hizo). La cuenta es algo más compleja, se requieren correcciones por la “ley” (calidad) del metal, etc.

 

Se llega a una cifra de 17 ceros posteriores al 1 como cifra bien aproximada para simbolizar la fracción del valor actual equivalente al valor de 1810.

 

Esto se representa también matemáticamente del modo correcto diciendo que hemos tenido una inflación promedio de aproximadamente 20 % (acumulativa obviamente).


El cociente 1 / 1,2210 permite calcular un número similar.

 

 

Algo sobre el futuro

Según la reciente publicación conjunta de la FAO y la OECD, la prospectiva a 10 años prevé que para entonces habrá una disponibilidad de 3.025 kilocalorías (kcal) por habitante y por día.

 

Esto supone un incremento de 4 % sobre las 2.900 kcal actuales (en todos los casos, antes de desperdicios y de transformaciones en proteína animal). Ocurriría luego del aumento de 7 % respecto de las del año 2000, que eran 2.700 kcal.

 

En referencia a los incrementos de producción, que deben atender esta mayor disponibilidad por persona y el aumento de la población mundial, estiman que un 87 % provendrá de una mayor productividad por cada cultivo, un 7 % de una mayor intensidad en el uso del suelo (mayor proporción de doble o triple cultivo por año) y sólo un 6 % de incrementos de superficie (que se darían mayormente en Sudamérica).

 

 

Chiesa

Hay un serio riesgo en no institucionalizar a las agrupaciones y transformarlas en verdaderas entidades (la Mesa de las Carnes, el Foro de la Cadena Agroindustrial Argentina que cesó en 2011, el Consejo Agroindustrial Argentino, la Comisión de Enlace tanta veces confundida con la Mesa de Enlace, etc).

 

Actualmente hay en la Mesa de las Carnes un Coordinador (Dardo Chiesa) que dice exactamente lo contrario del discurso de las 31 entidades que la componen.

 

Esas entidades entienden, correctamente, que el crecimiento o sostenimiento del consumo interno es complementario al de la exportación. Chiesa dice lo contrario, que era inexorable una colisión y una crisis, si bien no ha usado la palabra crisis. Esto, entre otras inconsistencias no menores.

 

Ver un compendio de ideas equivocadas y mal hilvandas en https://www.youtube.com/watch?v=yI1_3vu0p54 en el que Chiesa aparece respondiendo en un reportaje de Julio de Vido (h).

 

 

Zaiat

En https://www.pagina12.com.ar/355510-las-fabulosas-ganancias-con-maiz-soja-y-girasol-en-la-provin Alfredo Zaiat usa expresiones poco felices incluso para el tono periodístico (agravado por ser un Economista y por el hecho de intentar volcar una nota de opinión con cierta argumentación valiosa, cosa que no logra en ningún momento). Me refiero a la utilización en 5 oportunidades de la palabra “fabulosos/as” (en el título, en un hipógrafe y 3 veces durante el texto).

 

Los precios de la tierra ya habrían aumentado si la renta fuese tan alta (fabulosamente alta en esta campaña). Por supuesto hay otros factores, y entre ellos están las regulaciones (por caso, el precio de la tierra periurbana de Pergamino no va a incrementarse ni siquiera con subas sostenidas en el valor de la tonelada de soja o de maíz, porque hay una gran incertidumbre regulatoria allí, agregada a la incertidumbre generalizada, nacional).

 

Volviendo a Zaiat, confunde o usa como medidas intercambiables al Margen bruto y a la Rentabilidad. Una inversión puede tener mayor margen bruto (o incluso neto) que otra y ésta última ser más rentable que la primera, al menos antes de ponderar los riesgos de cada caso (si por renta se entendiera el resultado con independencia de los riesgos, que es el modo habitual fuera del ámbito profesional de las Finanzas). Si la renta estuviera ajustada por riesgo, bien podría seguir dándose el caso, una inversión puede tener mayor margen y menor renta/riesgo que otra.

 

Siguiendo con el contenido, el autor usa datos y premisas falsas. Su razonamiento sobre las alícuotas por derechos a la exportación es falso, porque no tiene en cuenta la alícuota completa o implícita de cada grano en cada momento. Al comparar la situación actual con la de 2008, omite tener en cuenta entre otras cuestiones que la presión fiscal actual es mayor, que la tasa de interés real no ha cambiado significativamente respecto del año 2008 y que la campaña 20/21 de producción de soja fue pobre (apenas produjimos 43,5 M Tn). Si bien este dato es nacional y el artículo tiene foco en la Provincia de Buenos Aires, debió ser tenido en cuenta inexorablemente.

 

En 2008, la alícuota real o implícita por retenciones se asemejaba mucho a la impuesta mediante las resoluciones vigentes a ese momento (no había tanta distorsión en los múltiples tipos de cambio, la macroeconomía estaba aún más o menos ordenada en términos comparativos con la actualidad, el pari passu no había surgido, y los ROEs no se habían convertido en un factor).

 

Recordemos que el cepo cambiario comenzó a fines de 2011, luego de las elecciones generales, que la aceptación del argumento de los acreedores por parte del Juez Griesa se produjo en diciembre de 2011 y que los ROEs (si bien formalmente vigentes desde 2006 y reformulados en mayo de 2008) no tenían el peso tan negativo que tuvieron años después.

 

Por lo que es razonable estimar que en 2008 las alícuotas implícitas por derechos de exportación eran de 27 % en maíz y en trigo y de 38,5 % en soja.

 

Las actuales son de casi 40 % en maíz y trigo y de 55 % en soja (38,4 % en maíz, 42,4 % en trigo y 55,8 % en soja; en el ejercicio que presentaré en la segunda parte).

 

La explicación, como sabemos, debemos buscarla en la brecha cambiaria, cercana al 80 % actualmente, y en maniobras que afectan al buen funcionamiento de varios mercados, maíz y trigo sobre todo en nuestro análisis.

 

Hasta la próxima entrega, la parte II, en esta misma semana.

 

 

07 julio 2021

Pasado, presente y futuro del agro argentino

 

Hoy es 7 de julio, día en que falleció el Senador Reutemann, fecha en que se conmemora el Día internacional del suelo.


En 2 días se cumplirán 205 años de la Declaración de nuestra independencia. En esa jornada, habrá en San Nicolás una actividad de protesta contra las políticas del gobierno, liderada por diferentes bases del sector agropecuario.


Al día siguiente, cumplirá 155 años de existencia la Sociedad Rural Argentina, la entidad gremial del sector más antigua del país.


El nacimiento de la SRA es anterior al primer censo nacional, al peso moneda nacional y a la federalización de Buenos Aires y simultáneo con el desarrollo de la Guerra contra Paraguay, la red ferroviaria y la red de telégrafos.


Anteayer, 5 de julio, Arcor cumplió 70 años desde su fundación. Este año el Banco Nación cumplirá 130 años y el próximo, el Bapro cumplirá 200.


El 17 de junio se cumplieron 200 años de la muerte de Güemes y el 10 de julio se cumplirá igual lapso desde la muerte de Francisco Ramírez. Ambos tenían menos de 40 años al morir trágicamente.


La industria del cuero, nuestro primer producto de exportación en el siglo XIX (excluyendo la plata de Potosí), goza de una protección absurda, que cumplirá 50 años en muy pocos meses.


También el 5 de julio, la FAO y la OCDE conjuntamente publicaron su clásico informe anual con las perspectivas globales a 10 años vista.

 

Teniendo en cuenta todo eso, teniendo en cuenta la absoluta desorientación y mediocridad de la gran mayoría de la dirigencia política, es razonable concluir que es un momento más que oportuno para volcar periódicamente reflexiones sobre el agro.

 

Entender el pasado es esencial, mientras que el presente se vuelve intrascendente si no tenemos metas claras para el futuro.

 

 

 

 

28 junio 2021

Balance del ciclo agropecuario julio 2020 / junio 2021

 

Está terminando el año agropecuario julio 2020 / junio 2021. Es momento de un repaso.

 

El trimestre julio / agosto / septiembre estuvo dominado por la pandemia, la cuarentena exagerada y hecha a destiempo, el intento de expropiación de Vicentín, los incendios, la difamación en contra del agro, la clásica cuestión en torno a la supuesta especulación a la hora de vender los granos, los anteproyectos de ley de Humedales y la renegociación de la deuda pública con privados, tanto bajo ley de NY como local, resuelta a finales del período.

 

El Ministro Guzmán quería una “exit yield” de un dígito, de 8 % en concreto. Exit yield es un concepto financiero poco utilizado, es la TIR teórica promedio ponderada de los bonos surgidos de la renegociación (teórica en el sentido que se asume que toda la corriente de pagos se cumplirá en tiempo y forma). Si se toma el promedio de cotización de los primeros 30 días de vida de los nuevos bonos, la exit yield terminó siendo de 12 % aproximadamente. Muy diferente de la pretendida por el Ministro.

 

El trimestre octubre / noviembre / diciembre empezó con el enésimo cambio en las alícuotas por retenciones, un exiguo cronograma de rebajas temporarias y el regreso del diferencial arancelario a favor de la industria aceitera (se habían quitado a comienzos de septiembre de 2018).

 

Siguió, como ya venía desde el trimestre anterior y desde antes incluso, la total confusión respecto de la autoría intelectual del Plan propuesto por el CAA (si bien era y es un calco de otro anterior de Coninagro).

 

La torpe usurpación de uno de los campos de la familia Etchevehere fue el grotesco destacado del trimestre y de todo el año calendario agropecuario.

 

Prosiguió con fuerza la difamación contra “las megafactorías porcinas”.

 

Se sancionó una absurda modificación a la Ley de manejo del fuego.

 

A finales de año, el gobierno cerró el Registro de operaciones de venta al exterior de maíz.

 

Siguió estando la Agroecología en el tapete, con un enfoque totalmente errado.

 

El Inta Pergamino debió discontinuar valiosos ensayos, debido a la cautelar del Juez Federal de San Nicolás (la de los 1.095 metros).

 

Prosiguió con mucha difusión la absurda argumentación según la cual disponemos de pocos recursos naturales per cápita.

 

El trimestre enero / febrero / marzo empezó con comentarios generalizados sobre la suba en el precio de la carne bovina.

 

Hubo una sucesión de notas periodísticas denostando al agro, hablando de fuga de divisas, contrabando, etc; junto con otras que referían a la maldición que implica la abundancia de ciertos recursos (a diferencia del trimestre anterior, en que decían más o menos lo contrario).

 

En el trimestre abril / mayo / junio tomó fuerza la campaña por la construcción del Canal Magdalena y la que promueve la estatización de los servicios de dragado y balizamiento de la Hidrovía.

 

El gobierno limitó fuertemente la exportación de carne bovina.

 

El gobierno decidió estatizar el transporte ferroviario de carga, cuyas concesiones finalizan en breve.

 

La Legislatura continuó tratando una nueva Ley de Biocombustibles, que contempla menores cortes tanto en la nafta como en el gasoil.

 

A lo largo de la primera mitad de 2021, los bonos más importantes del último canje (AL30, ley local y GD30, ley de NY) perdieron un 15 % y un 10 % respectivamente, que se suman a las pérdidas anteriores y al valor de inicio en el canje.

 

El país fue reclasificado como Standalone; era Emergente desde mediados de 2018.

 

El país no resolvió sus temas pendientes con el Club de París y con el FMI, encaminándose a un Default con los organismos multilaterales de crédito.

31 agosto 2020

Acerca de nuestra pésima política ambiental

 

Problemas ambientales o relacionados con él, por orden de importancia:

 

1) Contaminación del aire, del agua y del suelo y erosión del suelo;

2) Pérdida de biodiversidad y fragmentación de muchos ecosistemas;

3) Depredación de los mares;

4) Pobre manejo de residuos plásticos, electrónicos y sólidos urbanos, y de residuos en general;

5) Desertificación;

6) Resistencia microbiana;

7) Contaminación con nanomateriales y

8) Baja significativa en el nivel de la mayoría de las napas freáticas del mundo.


Agenda de la mayoría de las ONGs ambientalistas:

1) Cambio climático;

2) Avance de la frontera agropecuaria;

3) Deforestación;

4) Acidificación de los océanos y pérdida de los arrecifes coralinos;

5) Ingeniería genética;

6) Acidez de las precipitaciones (lluvia ácida);

7) Disminución de la capa de ozono y

8) Sobrepoblación humana.

 

El Ministro de Ambiente de la Nación, Juan Cabandié y las Comisiones de Ambiente de Diputados y del Senado tienen una agenda igual o muy similar a la del movimiento ambientalista.

19 junio 2020

Presente y futuro de Vicentín SAIC




La era del conocimiento. No se trata de un slogan, sino de una realidad. Indigo Ag es la firma de AgTech más grande del mundo, la única al momento en el sector que es un Unicornio (empresas privadas, vale decir que no cotizan en Bolsa, que valen más de US$ 1.000 M). Indigo Ag vale unos US$ 4.000 M, más del doble que la suma de Cresud, Adecoagro, Ledesma, Molinos Río, Molinos Agro y Vicentín SAIC (en adelante indistintamente Vicentín o Vicentín SAIC).


El comercio de granos no es lo que era. Hay compañías que valen más que otras aún que teniendo menos activos fijos (el nivel de deuda también influye). Pasa lo mismo con las actividades. Los granos son un commodity y el comercio de granos también lo es. Eso explica la reestructuración y menor valor que se observa en ADM, Bunge, Glencore, Wilmax, Olam, Cargill, Dreyfus y otras.

Glencore, socio de Vicentín en Renova, está en un proceso de fuerte desendeudamiento, partiendo de los actuales £ 35.000 M (casi US$ 43.700 M) que constituyen su deuda actual valuada a Valor Presente (trayendo a valor de hoy todos los flujos futuros de capital comprometidos). Glencore tiene unos US$ 2.200 M en efectivo, imprescindibles para su funcionamiento, por lo que su deuda neta es de US$ 41.500 M.


Concursos y quiebras. En el mundo no hay leyes de alta calidad respecto de este asunto. Sólo hay intentos muy limitados tendientes a equilibrar los intereses en juego.

El modo en que un país conduce sus procesos de Concursos y Quiebras dice mucho acerca de su cultura aplicada a negocios. En Francia el poder está en la empresa, privilegiando su continuidad y debilitando a sus acreedores. En el Reino Unido sucede lo opuesto, las empresas son liquidadas en un proceso sumarísimo. En EE.UU. todo el poder recae en el Juez.

En Francia hay mayores costos en los préstamos y menor propensión a tomarlos, mientras que en el Reino Unido se cometen errores irreversibles, liquidando prematuramente empresas viables que sólo presentaban un problema transitorio de liquidez.

En EE.UU. todo funciona relativamente bien cuando el Juez acierta la Estrategia. Pero también es frecuente que un Juez crea erradamente en la viabilidad de una Compañía y se convenza de lo contrario luego de destruir millones de US$ o aún miles de millones, que deberían haber ido a los acreedores mucho tiempo antes.

En nuestro país el proceso es lento, hay un exceso de margen de maniobra para los abogados participantes (el del Síndico y el que patrocina al primer demandante, y en menor medida el resto, incluyendo al del deudor).


Nuestra ley incluye variantes, tal vez demasiadas, algunas mutuamente excluyentes como el Concurso,  el APE (el Acuerdo Preventivo Extrajudicial) y el Cramdown, y otras complementarias (como el Comité de Acreedores, entre otras).


La seguridad jurídica en nuestro país. Lejos de ser “un concepto horrible” como dijera hace años el actual Gobernador Kicillof, es un factor clave para facilitar el ahorro, las inversiones a largo plazo y la innovación. Un buen ejemplo de la falta de esa seguridad es nuestra Ley de Expropiaciones Nº 21.499, un Decreto Ley de enero de 1977, de muy mala calidad.


Información pública y publicada. Por información pública debe entenderse a toda aquella que ha sido formalmente incorporada a los Prospectos de Emisión de Acciones, Obligaciones negociables (ON), Fideicomisos financieros (FF) y demás instrumentos de la Oferta pública, regulados en nuestro país por la Comisión Nacional de Valores (CNV). También incluye a toda otra información posterior a la emisión propiamente dicha.

Como información publicada conviene interpretar a los anuncios y concreciones que llevan a cabo las empresas.

Hay abundante información pública y publicada respecto de Vicentín SAIC, pese a que es una empresa no cotizante. Se explica porque ha llevado a cabo 8 emisiones consecutivas de FF.

Para citar lo más reciente, está disponible al público el Suplemento del Prospecto del Fideicomiso Vicentín Exportaciones VIII, que incluye el resumen del balance anual cerrado el 31 de octubre de 2018, auditado por KPMG. Los Valores de Deuda del FF (de 2 clases) han tenido Calificación de riesgo periódica por parte de Fix SCR, comenzando con el Full Rating Report de abril de 2019.


Una ON disfrazada de Fideicomiso (como en muchos otros casos). Los FF de Vicentín implicaban una obligación de hacer, en lugar de la esencia misma de un FF, que es asumir una obligación de dar (o mejor aún, directamente concretarla en el momento cero). Por eso es que el Fiduciario (TMF Group, probablemente el más grande del mundo) no pudo ejecutar garantías que estuvieran fuera del Patrimonio de Vicentín SAIC. Los 2 pagarés que totalizan US$ 50 M, emitidos como garantía por Vicentín SAIC en su calidad de Fiduciante a favor del FF, han sido incorporados al Concurso.

Se hizo costumbre constituir FF con obligaciones de hacer, lo que en la realidad es una ON encubierta (sin que por ello sea ilegal). Se hacía inicialmente así, y es paradójico, para eludir el famoso artículo 20 de la Ley de Mercado de Capitales de 2012 (ya derogada o mejor dicho, reemplazada), y evitar el riesgo de un Veedor o de un Interventor (las ON estaban alcanzadas, al igual que las Acciones; no así los FF).



La situación de Vicentín (el pasado reciente, sobre todo desde agosto de 2019). Las empresas en las que Vicentín SAIC participa (siendo accionista controlante o socio minoritario, como es el caso en Renova) totalizan una capacidad diaria de molienda de 34.500 toneladas de soja, una cifra muy alta, que evidencia además un fuerte crecimiento respecto del pasado reciente.

Sin incrementos significativos en los valores del poroto, el aceite y la harina, la facturación propia también creció significativamente, pasando de menos de US$ 2.250 M en el ejercicio cerrado en octubre de 2016 a un estimado de más de US$ 3.400 en el que cerró en octubre del año pasado.

Buena parte de estas altas tasas de crecimiento se financiaron con nuevo endeudamiento. Probablemente la Compañía haya estado destruyendo valor desde 2016 o 2017 (o incluso desde antes), con préstamos con costos significativamente mayores que el resultado de la aplicación de los mismos (confirmando por enésima vez en la historia financiera que se puede crecer, ganar plata, aumentar la liquidez y destruir valor, todo simultáneamente).

Así se llegó a una Deuda de aproximadamente US$ 1.150 M a Valor Presente (aunque probablemente sea menor, porque está faltando fijar el tipo de cambio correcto, detraer intereses implícitos y corregir sumas de plata de hoy con plata de un futuro lejano).

Hay deuda que tiene garantías reales, como las de la Banca internacional y algunas de la Banca local (que puede que alcancen o no para satisfacer las acreencias en cuestión), hay deudas quirografarias (las de los productores, acopios y otros proveedores), hay deudas con un tratamiento jurídico intermedio (AFIP, comunas y municipios, seguridad social) y está la deuda originada en el incumplimiento del FF VIII, cuyo tratamiento es algo incierto.

La Compañía vio erosionarse muy fuertemente su posición de caja a partir de mediados de agosto de 2019. Influyeron los Defaults del comercio granario y la perspectiva de un incremento en las alícuotas por exportación (también influyó la eliminación del diferencial arancelario a partir de septiembre de 2018).

Es razonable estimar que la liquidez mermó unos US$ 90 M cada 30 días, partiendo del escenario inmediato a las PASO.


Se habla de todo, menos de lo importante. ¿Se pretende capitalizar a la Compañía? Vale decir, ¿se busca una empresa más grande? ¿O el aporte de capital sería retirado por los Accionistas actuales? En este último caso la empresa tendría el mismo tamaño, con otros dueños.

¿Cuánto vale la Compañía? Desde el Gobierno se dice que marcha indefectiblemente hacia la Quiebra (lo cual es inválido como argumento, porque el futuro es incierto) pero a su vez se dice desconocer su valor.



Valuación. Excede a esta columna el comentar brevemente los diferentes Métodos de Valuación. Pero es necesario decir que conviene aplicar algún mecanismo de descuento de un proyectado de Flujos futuros de fondos y también recurrir a comparables.

El caso comparable con Vicentín SAIC es Molinos Agro SA, ticker symbol MOLA (no confundir con Molinos Río de la Plata SA (MOLI).

Es razonable estimar que buena parte de los números de hoy de MOLA multiplicados por 2,75 describen bien los valores en US$ del mejor momento reciente de Vicentín, hacia 2016 o 2017.

MOLA vale US$ 200 M, tiene un Activo que se explica por 70 % de Deuda y 30 % de Patrimonio neto (prácticamente las mismas proporciones que tiene Vicentín SAIC y que también tenía en 2017).

MOLA tiene US$ 55 M en efectivo y un EBITDA de US$ 70 M (en el caso del EBITDA sería razonable multiplicar por 3,25 o por algo más que eso). El EBITDA es la ganancia antes de pagar intereses e impuestos y antes de amortizaciones, que son un costo deducible para la compañía pero no han sido pagadas.

Mediante el método de descontar flujos, se podría estimar preliminarmente que Vicentín tenía un valor superior a US$ 550 M en 2016 o 2017 (similar a usar a MOLA como comparable), y que los errores propios y el deterioro del clima de inversión y de las variables macroeconómicas del país llevaron ese valor a una merma considerable hacia octubre de 2019, con las elecciones presidenciales ya realizadas.

Luego, el daño reputacional causado por el Default, por los nuevos errores de Accionistas, Directores y Asesores de Vicentín SAIC y por la intención del Gobierno de intervenir (anticonstitucionalmente en su forma inicial) y de expropiar, llevaron el Valor a una cifra significativamente menor pero claramente bastante mayor que cero.

Esto, viendo a la empresa como lo que es, un sistema, donde el resultado es diferente al valor de los activos tangibles e intangibles vendidos de a uno para pagar deudas y buscar un remanente.


La posición y capacidad del Gobierno. El Gobierno se ve a sí mismo con capacidad de “salvar” a la Compañía y de generar un futuro virtuoso, mejorando el ritmo de liquidación de divisas, “haciendo cosas con el trigo” (Presidente Fernández dixit), logrando también varios objetivos más. La realidad es totalmente diferente.

Antes de la pandemia, Aerolíneas Argentinas perdía casi US$ 3 M por día. Es razonable estimar que Vicentín en manos estatales correrá una suerte similar o más negativa aún. Glencore puede ser un caso “testigo”.


Glencore es una empresa minera y cerealera que tiene los intangibles que el Estado argentino probablemente nunca tendrá y con seguridad no logrará en el corto plazo (no se puede fabricar una mesa FOB de la noche a la mañana y operar al nivel requerido).

Glencore facturó US$ 215.000 M al año para obtener un EBITDA de solo US$ 10.000 M (menos del 5 % de su facturación). Falta luego detraer intereses, impuestos, grandes mantenimientos de lo clavado y plantado y recursos para nuevas inversiones e incrementos en el capital de trabajo. Y también dividendos (los Accionistas tienen la mala costumbre de querer recuperar su inversión alguna vez).


El futuro deseable. Hay un único camino deseable para el futuro de Vicentín SAIC, que debe basarse en el APE ya lanzado y en que la compañía siga teniendo control de privados. Ese APE debería recibir modificaciones, a favor de los Acreedores.

Ningún Default de esta magnitud fue resuelto exitosamente en nuestro país mediante un Concurso. Es altamente deseable que se conforme una Compañía más grande, con un Estatuto mucho más moderno, con cláusulas de Buen Gobierno Corporativo (drag-along rights, tag-along rights y varias más), con la incorporación de nuevos Accionistas, con un adecuado Private Placement Memorandum (PPM).

Un PPM (el equivalente a un Prospecto de Emisión, pero dirigido a la oferta privada) es mucho más que un Plan de Negocios, porque mientras éste ve sólo el lado izquierdo del balance (qué se hará en materia de inversiones, básicamente), el PPM describe mucho más, incluyendo la Política de Financiamiento (o Estructura de Capital, vale decir cuando de Deuda y cuanto de Capital sostendrán al Activo), la Política de Dividendos y el Gobierno (quienes y como tomarán las grandes decisiones en el futuro).

El Banco Nación no puede capitalizar acreencias (no puede canjear acreencias por Acciones). Pero esta limitación puede resolverse por varios mecanismos que no perjudiquen al Banco y que a su vez le permitan al Estado Nacional contar con una cierta participación en la nueva empresa, tal como lo pretende el Gobierno.

Asimismo, teniendo en cuenta que el Estado Nacional le debe a la Provincia de Santa Fe unas 10 veces más de lo que Vicentín le debe al Banco Nación, sería deseable que el Estado Nacional resigne sus derechos económicos a favor de Santa Fe y sólo conserve alguna forma de Acción de Oro.

También es deseable que sean revisadas en profundidad varias cuestiones relacionadas con el comercio granario.


Ing. Agr. Luis M. Villa