19 marzo 2016

Mis opiniones sobre la Secretaría de Agregado de Valor (1ª parte)




MIS OPINIONES SOBRE LA SECRETARÍA DE AGREGADO DE VALOR (1ª PARTE)

El Ing. Agr. Néstor Roulet es el Secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria de la Nación. Se trata de una Secretaría que es prácticamente un Ministerio dentro de otro.

Dentro de su órbita están temas muy variados, a saber:

-        Alimentos y bebidas, incluyendo el manejo del sello Alimentos Argentinos, los estudios verticales (por cadena de valor) y los horizontales (por factores en cada actividad) de todas los rubros agroalimentarios, interactuando con la Secretaría de Mercados del propio Ministerio y con la Secretaría de Comercio, dado que hay no menos de 100 seguimientos concretos del programa Precios Cuidados;

-        Biotecnología, incluyendo responsabilidades en la aprobación de nuevos eventos, supervisando a la Conabia, interactuando con el Senasa y nuevamente con la Secretaría de Mercados;

-        Financiamiento, absorbiendo a la Unidad de Financiamiento Agropecuario (FINAGRO), que habría desaparecido, dirigiendo los recursos presupuestarios disponibles, es decir las políticas de estímulo que desde el Ministerio se enfocan en ciertas líneas de crédito, vía descuento de tasas de interés, interactuando con la Subsecretaría de Agricultura que tiene a cargo el área relacionada con el gerenciamiento del Riesgo Agropecuario, y tomando decisiones sobre temas tan variados como valor agregado, fruticultura, vitivinicultura, riego, ganados y carnes, economía cooperativa, lechería, pesca y lo relacionado con el estímulo financiero para inversiones de partícipes del programa Cambio Rural II;

-        Gestión ambiental, dirigiendo todo lo relacionado con el manejo del ambiente dentro de la órbita del Ministerio, lo cual conlleva interactuar con el Ministerio de Ambiente en temas variados, sensibles muchos de ellos, incluso urgentes en varios casos, como por ejemplo lo relacionado con el proyecto de ley sobre Humedales, el inventario nacional de emisión de gases con efecto invernadero, las nuevas comunicaciones en ese sentido en lo relacionado con la agricultura y la ganadería y los compromisos que nuestro país debe formalizar como resultado de la Cumbre de París de diciembre pasado;

-        Maquinaria agrícola, interactuando con la Subsecretaría de Agricultura que tiene a cargo el área relacionada con los Contratistas rurales y con las Cámaras del sector;

-        Bioenergía, Bioeconomía y Biomasa, interactuando con la investigación básica y aplicada que genera el INTA y con el Ministerio de Energía, interviniendo en la formulación de precios de diferentes fuentes de electricidad, sugiriendo ciertos valores del megavatio hora (sugiriendo $X para el MWh originado en el biogas de criaderos de cerdos, $Y para el originado en la fuente tal o cual y así), interviniendo en la fijación de los diferentes precios del bioetanol y del biodiesel que se producen para el corte obligatorio, el biodiesel que se produce para otros destinos, etc.;

-        Certificaciones de Origen, Producción de Orgánicos, de Microalgas, promoción del uso de Bioinsumos, de las Manufacturas de Origen Rural y el rediseño de la herramienta basada en Warrants.


Es casi un Viceministro, atributo informal que se le asigna siempre al Secretario de Agricultura.

En mi próximo escrito, mi análisis de una disertación del Secretario Roulet de esta semana y mis opiniones respecto de qué aspectos son claves dentro de la formulación de políticas en las áreas que están bajo su responsabilidad.

continuará




Ing. Agr. Luis Villa
en Twitter @LuisVilla2805

04 marzo 2016

Conclusiones sobre la manera correcta de presentar flujos de fondos de inversiones






CONCLUSIONES SOBRE LA MANERA CORRECTA DE PRESENTAR FLUJOS DE FONDOS DE INVERSIONES

Casi todas las conclusiones derivan de temas tratados en el escrito anterior. Otras deben tomarse como anticipos de temas no tratados aún.

1.      Verificar siempre que no haya errores de encolumnamiento.

2.      Trabajar a moneda constante, con impuestos, con base incremental y sin financiamiento (sin financiamiento en la presentación, en la primera versión que evalúa el caso, luego sí puede ser incorporado).

3.      Tener en cuenta los costos de oportunidad relevantes.

4.      Descartar todos los costos hundidos.

5.      Calcular siempre el Valor presente neto, verificando que se haga de manera correcta.

6.      Calcular la Rentabilidad con alguna función apropiada a cada caso, TIR, TIRm, etc.

7.      Recordar que Excel calcula “bien” el VPN si evitamos el error de la columna Inicio, lo cual se verifica calculando la TIR de un flujo y luego calculando correctamente el VPN descontando a la tasa de la TIR (se verifica que ambos coinciden, el VPN es cero con hasta la cienmillonésima fracción de la unidad). Es condición que no haya más de un cambio de signo a lo largo de las columnas (evitar caer en la consecuencia de la ley de los signos de Descartes).

8.      Recordar también que cuando hay más de una columna con saldo negativo (más de un período con un egreso neto), la TIRm tiene en cuenta el riesgo mediante la tasa de descuento de los saldos futuros positivos y negativos. No sólo toma en cuenta la tasa de reinversión de los saldos positivos. Vale decir, la fórmula no itera (no hace intentos tomando como punto de partida la tasa de descuento escrita en la fórmula, sólo usa esa tasa). Por eso, en flujos de fondos con varias columnas con saldo neto negativo hay que "engañar" a Excel y trasladar todos esos saldos a la columna de inicio (se puede aprovechar y descontarlos a una tasa menor que la del riesgo del proyecto, de modo de hacer una prueba ácida). Dicho en otros términos, no usar la TIRm cuando hay más de una columna con saldo negativo.

9.      Hacer una prueba ácida con el VPN, descontando los flujos negativos a menor tasa (un 30 % menor puede considerarse correcto).

10.  A partir de lo anterior, calcular el llamado Índice de Rentabilidad (así al menos lo llaman Brealy, Myers & Allen), que es un Risk Return Index, pero que se transmite mejor agregándole una unidad y transformándolo en el Retorno por peso gastado expresado a Valor presente.

11.  Calcular la máxima exposición y el PRK c/ff descontados cuando esté justificado.

12.  Hacer simulaciones y calcular los resultados con las celdas bloqueadas (cada variable con su esperanza matemática) y el Ratio de Sharpe.

13.  Emitir conclusiones sólidas y definitivas sobre proyectos que podrían ser mutuamente excluyentes por diferentes causas. Emitir opiniones fundamentadas sobre las posibles sinergias entre proyectos que no son mutuamente excluyentes (por caso, la sinergia entre un proyecto que tiene una demanda neta de fondos en períodos intermedios y otro proyecto que genera fondos en esos momentos).

14.  Emitir conclusiones sobre la liquidez intrínseca del proyecto, brevemente sobre la liquidez de los títulos de la estructura jurídica elegida con su diseño específico (certificados, acciones, etc.) aunque esto último es algo que debe hacerse en la descripción inicial.

15.  Emitir conclusiones sobre la flexibilidad del proyecto, describiendo las Opciones reales previstas.



Ing. Agr. Luis Villa
@LuisVilla2805


01 marzo 2016

Errores frecuentes en la evaluación financiera de proyectos de inversión




ERRORES FRECUENTES EN LA EVALUACIÓN FINANCIERA DE PROYECTOS DE INVERSIÓN

1. Presentación del tema
2. Resultados de un caso
3. Conclusiones



1. Presentación del tema

Es frecuente encontrar flujos de fondos con varias clases de errores, que pueden ser clasificados en:

-          errores del primer tipo, relacionados con la arquitectura básica de la planilla: son los errores más obvios, su corrección es un primer paso hacia la construcción de una planilla más certera,

-          errores del segundo tipo, referidos al contenido y claridad conceptual de la planilla: son los errores que se observan cuando no hay precisiones sobre qué base se usó para su construcción (si incremental o no), cuando se agregó algún financiamiento parcial (lo que impide ver la decisión de inversión más allá del modo de financiarla), cuando no hay claridad sobre la unidad de medida, no se incluyen los impactos impositivos, etc.,

-          errores del tercer tipo, relacionados con el contexto final en que se pretende extraer conclusiones válidas para la toma de decisiones: por ejemplo, no se precisa la eventual escasez de capital (si es una restricción débil, una fuerte o si no existe restricción), no se describen los fundamentos, no se realiza ninguna prueba ácida, no se hacen simulaciones de Monte Carlo, no se menciona ninguna de las llamadas “Opciones reales”.


Todo conspira contra la calidad de las conclusiones, más aún en casos que se dan bajo nuestra economía, con impuestos distorsivos, inflación y prohibición respecto de practicar ajustes por inflación en los balances.

Lo que sigue es un listado con algunos ejemplos de errores frecuentes. Ejemplos de errores del primer tipo:

-          errores en la presentación del caso:

o        no se describen claramente todos los datos y supuestos relevantes;


-          errores en el encolumnamiento:

o        no se tiene en cuenta que la primera columna es el inicio, el momento cero, no es un período como el resto,

o        no se ubican correctamente los ingresos y egresos de un mismo período (las planillas de Excel asumen que tanto egresos como ingresos ocurren al cierre de cada período),

o        se usa una unidad de medida inadecuada en las columnas (a veces el año es una apertura demasiado amplia, y se requiere una unidad menor),

o        se recurre permanentemente a funciones periódicas, cuando lo conveniente en ciertos casos puede ser recurrir a funciones no periódicas (presentes en cualquier versión de Excel);


-          errores en la elección de las funciones de salida:

o        se usa la Tasa interna de retorno (TIR), cuando lo correcto en muchos casos es utilizar la Tasa interna de retorno modificada (TIRm),

o        no se calcula la función clave, el Valor presente neto o Valor actualizado neto (VPN, VAN o VNA).


Ejemplos de errores del segundo tipo:

-          errores en la elección de las fórmulas:

o        se usa en forma errónea el período de recupero del capital  sin flujos descontados (PRK),

o        no se usa el Índice de rentabilidad, y obviamente no se lo compara con alguna de las otras posibles medidas de rentabilidad como la TIR, la TIRm o la TIR no periódica;


-          errores en la jerarquización de las fórmulas usadas:

o        se le asigna una importancia exagerada al período de recupero del capital con flujos descontados (PRK c/ff descontados), cuando es una función complementaria, que ayuda a describir el proyecto, pero que no debería ser una medida definitiva a la hora de tomar decisiones trascendentales sobre el mismo;


-          errores en las fórmulas, pese a una correcta elección de las mismas:

o        se calcula mal el VPN, porque no se interpreta correctamente el significado de la columna inicial (se puede decir que todas las versiones de Excel calculan mal el Valor presente neto, si bien esto es opinable en parte);


-          errores en los criterios iniciales clave para evaluar una decisión de inversión:

o        se incluyen cifras con una base nominal, cuando se debe usar una base real (moneda constante),

o        se omiten los impactos impositivos (es interesante hacer una versión con impuestos y otra sin ellos, para ver su impacto, pero las decisiones deben tomarse a partir de la planilla con impuestos),

o        se omiten comparaciones con diferente marco impositivo (una provincia vs otra que tenga promociones u otros beneficios; nuestro país vs otro donde también sea factible una inversión similar),

o        no se ponderan adecuadamente los impactos de las amortizaciones en el cálculo del monto a pagar por impuesto a las ganancias en cada uno de los ejercicios anuales (afectados a su vez en nuestro país por la prohibición de practicar ajustes por inflación),

o        no se tiene en cuenta el impuesto a los débitos y créditos bancarios (el impuesto al cheque) y/o se omite el crédito que genera el impuesto al cheque al momento de pagar el impuesto a las ganancias,

o        se omite la incidencia del impuesto a los bienes personales o se lo incluye de una manera incorrecta respecto de la estructura jurídica diseñada,

o        se toman valores promedio y/o se consideran sinergias exageradas, cuando lo correcto es conocer bien el punto de partida e inicialmente presupuestar con criterio incremental,

o        se toman correctamente en cuenta todas las inversiones pero no las necesidades incrementales de capital de trabajo,

o        se incluyen erróneamente los costos hundidos, que son aquellos costos que ya ocurrieron y son independientes de la decisión futura sobre un determinado proyecto,

o        se omiten costos de oportunidad (deben incluirse si se tiene la seguridad de que están correctamente valuados),

o        se incluyen ingresos por financiación, cuando inicialmente se debe evaluar la inversión en sí misma (mirando “el lado izquierdo del balance”), más allá de cómo termine siendo la estructura de capital que permita llevarla a cabo (la combinación de capital y deuda que luego se implemente),

o        no se hacen simulaciones y por ende no se valúa matemáticamente el riesgo ni se calcula el Ratio de Sharpe u otro similar (Omega, Sortino, Treynor y Jensen).


Aún en los casos en que están razonablemente bien resueltos los problemas y aspectos anteriores, suelen faltar criterios de contexto respecto de la posible escasez débil o fuerte de capital, el contexto inflacionario, la posibilidad o no de practicar ajustes por inflación, etc. Son los errores del tercer tipo. Aquí algunos ejemplos:

-          errores respecto de la disponibilidad de capital y del tamaño de los proyectos:

o        se plantean proyectos como mutuamente excluyentes, cuando no se explicitan claramente los motivos de esa relación entre proyectos,

o        se los compara por la rentabilidad y no por el Valor presente neto, con lo que no se tiene en cuenta claramente la comparación de tamaños,

o        para los casos donde hay restricciones fuertes de disponibilidad de capital, no se calcula el retorno por cada unidad monetaria erogada, con flujos de fondos descontados, a tasas diferenciales para ingresos y egresos (lo que configura la prueba ácida del retorno por peso o dólar gastado y es clave a la hora de elegir un proyecto y descarta otro/s en esos casos);


-          errores respecto de la flexibilidad y de la liquidez intrínsecas de los proyectos:

o        no se valoran las Opciones reales, es decir los mecanismos que tiene el administrador para abandonar definitiva o temporalmente, expandir, retardar o modificar un proyecto una vez lanzado o inmediatamente antes de iniciarlo (para esto, ideal e inicialmente se debe recurrir a la simulación de Monte Carlo y luego a la valuación de opciones con Black-Scholes y árboles binomiales); careciendo de estas herramientas, deben incorporarse criterios a la planilla que reflejen la mayor o menor flexibilidad del proyecto, por ejemplo mediante la tasa de descuento,

o        ídem respecto de errores referidos a la liquidez intrínseca;


-          errores respecto de las pruebas y cálculos finales y de conclusiones:

o        no se hace ninguna prueba ácida, no sólo la del retorno por dólar o peso gastado,

o        las conclusiones son incompletas, confusas o erróneas.



2. Resultados de un caso

Lo que sigue es un listado resumido del contenido y de los resultados del flujo de fondos completo de una inversión a 10 años para producir cerdos.

El caso base es la producción en nuestro país, sin y con impuestos. Se construyó un flujo de fondos con 11 columnas, la del inicio y la de los 10 años de vida del proyecto.

La estructura jurídica empleada es la de una Sociedad anónima preexistente, propia, que puede absorber los saldos de IVA técnico a pagar al fisco que se generan a partir de la maduración de las inversiones (es el único costo de oportunidad relevante incluido, en este caso es una externalidad positiva).

Se valuó el proyecto al cierre, al finalizar el año 10, mediante la técnica del Free Cash Flow of the Firm (FCFF), ampliamente aceptada y usada (por ejemplo, por el CFA Institute), resultando un valor de US$ 21,5 M.

Se tuvo en cuenta la incidencia del IVA compras y ventas, tanto de inversiones como de capital de trabajo. Se asumió que se produce por cuenta propia la base de la alimentación.

Se consideró la incidencia de los impuestos a las ganancias, a los débitos y créditos bancarios y sobre bienes personales. No se previeron dividendos durante el horizonte temporal del proyecto, retirándose el capital, las ganancias y las ganancias de capital al cierre del año 10.

Se estimó en US$ 6.000 + IVA por cerda madre la inversión total (incluida la cerda, excluida la tierra, que se alquila). Se estimó el capital de trabajo en US$ 3.200 por cerda madre año (incluye el alquiler de la tierra).

Se estimó producir 27,5 cerdos por cerda madre año, con un margen de US$ 40 por c/u. Se prevén 24 meses para la construcción de las instalaciones. Se prevé el inicio de ingresos por ventas a los 36 meses de iniciada la construcción. Se diseñaron 3 módulos, el primero de 250 madres, el segundo de 500 y el último de 1.000; totalizando 1.750 madres. El módulo 2 se inicia 24 meses después de iniciado el módulo 1; lo mismo ocurre con el 3 respecto del módulo 2.  No hay obligaciones contractuales de ninguna índole referidas a construir el módulo 2, una vez iniciado el 1; ídem respecto del 3.

No se hicieron simulaciones. No se incluyó la posible alícuota de Ingresos brutos, que cobran casi todas las provincias de nuestro país. No se previó ninguna promoción impositiva.

El Valor presente neto de la inversión fue de US$ 4.285.000 (a valores redondeados) antes de impuestos. La rentabilidad antes de impuestos fue de 14,0 % anual, medida a través de la TIRm, asumiendo tanto para el VPN como para la TIRm que los flujos futuros negativos y positivos se descuentan al 10 % y que para la TIRm los flujos positivos se reinvierten al 7 % anual (a moneda constante).

El Valor presente neto de la inversión fue de US$ 2.000.000 (a valores redondeados) después de impuestos. La rentabilidad después de impuestos fue de 11,7 % anual, medida a través de la TIRm.

La renta fue de 10,6 % si al año 10 se procediera a vender, transfiriendo las acciones (es una venta gravada desde fines de 2013).

Por otro lado, se descontaron los egresos futuros al 5 % anual, para hacer una prueba ácida. Se recalculó el VPN (la tasa de descuento de los ingresos continuó invariable). Se dividió el nuevo VPN con tasas de descuentos mixtas (numerador) por el valor presente de la inversión (egresos) recalculado (denominador). Se concluyó que a Valor presente o dinero de hoy, se logra un retorno de US$ 1,16 por US$ 1 gastado, en conjunto, para todo el proyecto (pero, sin considerar el impacto impositivo de la venta por parte de los accionistas iniciales, sólo valuando al cierre, al año 10). La demanda de capital es de US$ 13,6 M.

Se planteó el mismo proyecto, en Chile. Se mantuvieron los índices de eficiencia productiva y los esquemas referidos a los módulos (tiempos, flexibilidades).

Se previó una SA con sede en Chile, que renuncia a las posibilidades que brinda la Ley 600 y no distribuye dividendos ni remesa capital ni utilidades ni regalías hasta su venta al año 10. La tributación por ganancias es 17 % anual, excepto el año 10, en que se vende y se repatrian los fondos, que es 35 % anual.

Se consideró el IVA, de 19 %. Se eliminaron los fondos correspondientes a bienes personales e impuesto al cheque, que no existen en Chile. Se consideró que no hay doble tributación, en Chile y en nuestro país.

Se valuaron las inversiones a un 85 % del valor de las inversiones en nuestro país. El capital de trabajo se valuó al 135 % y las ventas al 160 %.

Se valuó el proyecto al cierre, al finalizar el año 10, mediante la técnica del Free Cash Flow of the Firm (FCFF), resultando un valor de US$ 29,4 M.

El Valor presente neto de la inversión fue de US$ 19.000.000 (a valores redondeados) antes de impuestos. La rentabilidad antes de impuestos fue de 20,7 % anual, medida a través de la TIRm, asumiendo tanto para el VPN como para la TIRm que los flujos futuros negativos y positivos se descuentan al 7,5 % y que para la TIRm los flujos positivos se reinvierten al 5 % anual (a moneda constante).

El Valor presente neto de la inversión fue de US$ 16.000.000 (a valores redondeados) después de impuestos. La rentabilidad después de impuestos fue de 18,0 % anual, medida a través de la TIRm.

Se realizó una prueba ácida. Se concluyó que se logra un retorno de US$ 2,38 por US$ 1 gastado, en promedio para todo el proyecto considerando la venta por parte de los accionistas argentinos, para repatriar el capital y las ganancias. La demanda de capital es de US$ 11,0 M (liberando US$ 2,6 M para otros proyectos, si se hiciera el planteo globalmente en Chile).

Desagregando el total de la mejora de la inversión en Chile vs la misma inversión en nuestro país, aproximadamente 45 % de la misma proviene de una mejor relación de precios y un menor riesgo del proyecto y el 55 % restante, de un mejor marco impositivo.



3. Conclusiones

Los errores en la confección de un flujo de fondos de una inversión trastocan totalmente los resultados.

Cualquier proyecto sufre muchas modificaciones desde su prediseño. Una planilla inicial bien confeccionada ayuda a realizar esas modificaciones. También se realizan integraciones; por ejemplo se integra la compra de tierra al proyecto, etc.; pero todo con posterioridad, si los primeros análisis determinan su prefactibilidad, que debe analizarse con los criterios expuestos.

Los administradores financieros (CFOs), los asesores financieros y los académicos e investigadores concuerdan en que no existe una única medida de rentabilidad. Por lo tanto, al expresar un cierto valor de rentabilidad estimado, debe comentarse con qué criterios y fórmulas se calculó.

Los impactos impositivos son muy grandes. El ejemplo de la producción de cerdos en Chile y en nuestro país es muy claro (más allá de que también hay diferencias en el riesgo país y en la renta intrínseca del negocio).

Las Opciones reales son fundamentales. Los accionistas argentinos podrían construir el módulo 1 acá, para aprender del negocio. Y luego construir los otros 2 módulos en el país vecino.



Ing. Agr. Luis Villa
@LuisVilla2805




23 septiembre 2015

Inundaciones parte III – Cambio climático - ¿Cambió la intensidad de nuestras lluvias?



Inundaciones parte III – Cambio climático - ¿Cambió la intensidad de nuestras lluvias?
En 1987 se firmó el Protocolo de Montreal, uno de los hitos normativos clave para entender el funcionamiento y la complejidad de las instituciones involucradas actualmente en temas ambientales. Con este protocolo se estableció un principio de precaución, según el cual los países se obligan a tomar medidas tendientes a preservar la seguridad humana, incluso cuando no exista evidencia científica incontrastable que así lo aconsejare.

En 1988 se creó el  IPCC, el Panel científico intergubernamental para el Cambio climático.

En 1992 se conmemoraron los primeros 20 años de la Conferencia de Estocolmo y se celebró la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro. Como consecuencia de esta cumbre, se crearon 3 nuevos organismos, uno de los cuales es la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático, CMNUCC ó CMCC, que inició sus actividades en 1994.

Para el IPCC, cambio climático es toda modificación de cualquier variable climática, ya sea en el promedio y/o en la dispersión. No se refiere necesariamente a la temperatura media. Esta definición incluye todo cambio, tanto atribuible a causas naturales como a la acción del ser humano.

Bajo esta definición, y sabiendo que el clima varía cíclica y continuamente a lo largo del tiempo geológico (cientos, miles, o millones de años), toda la comunidad científica y técnica acepta que el cambio climático existe.

Para la CMCC, cambio climático es toda variación en el promedio de la temperatura,  mientras pueda ser atribuida a la acción del ser humano. Muchos científicos creen que el cambio climático no existe bajo esta definición.

[Hay también episodios de cambio climático abrupto (ha habido unos 25 en los últimos 100.000 años). El último de ellos, el Dryas joven, ocurrió apenas antes del inicio del Neolítico y extinguió a muchas especies (los homínidos estuvimos cerca de sucumbir).]

Mientras que el IPCC es el organismo científico, la CMCC es el organismo político que busca establecer compromisos y planes.

El IPCC no genera información científica propia, sino que recopila la que considera relevante. A lo largo de su historia ha puesto mucho énfasis en modelos matemáticos predictivos.

La CMCC tiene en las cumbres anuales su máxima instancia decisoria. Los países son las partes de la convención, por eso a las cumbres se las llama COPs, conferencia de las partes por sus siglas en inglés.

Cuando se trata de emisiones y demás cambios globales y stocks del ciclo biológico del carbono, suele usarse como unidad a la Giga tonelada de carbono (GtC ó 109 tn, es decir mil millones de toneladas de carbono). El stock de carbono de los océanos es de 40.000 GtC, el del suelo hasta 1 m de profundidad es de 3.000 GtC (mitad orgánico y mitad inorgánico) y el de la atmósfera es de 750 GtC.

En el caso del CO2, la cantidad emitida naturalmente es de unas 200 GtC anuales, un 97 % del total (mayoritariamente emitidas por los océanos). La actividad humana es responsable de emisiones anuales del orden de 7 GtC (sólo el 3 % del total). Del total emitido por el ser humano, la mayoría corresponde a la quema de combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo), pero aproximadamente 1 ó 1,5 GtC son emitidas por las actividades agrícolas (sobre todo por los llamados cambios en el uso del suelo, deforestando y/o consumiendo materia orgánica, sobre todo esto último).

En muchas ocasiones se usa la unidad GtCO2eq, Giga toneladas de dióxido de carbono equivalente (1 GtC equivale a 3,67 GtCO2eq). La expresión equivalente se refiere al cálculo de los efectos de cada gas, ajustados por su capacidad de generar calentamiento. Cada molécula de metano tiene un efecto invernadero 28 veces superior a una de CO2 (asumiendo impactos a 100 años vista; en cambio, de haber un cambio climático abrupto y evaluarse impactos a sólo 10 años vista, el metano tiene 100 veces más efecto que igual cantidad de CO2, dado que su vida media en la atmósfera es de sólo unos 8 años). En el caso del óxido de nitrógeno, esa capacidad es 290 veces  superior a la del CO2.

Analizando sólo estos 3 gases (CO2, CH4, N2O) debe atribuirse aproximadamente un 72% del efecto invernadero conjunto al CO2, porque está presente en mayor concentración, un 21% al metano y un 7 % al óxido de nitrógeno (hay 235 veces más concentración de CO2 que de metano y hay 1.250 veces más concentración de CO2 que de óxido de nitrógeno). Sumados estos 3 gases ejercen un efecto directo mínimo respecto del que ejerce el vapor de agua (unas 20 veces menor).

Muchos científicos creen que estos gases ejercen también un efecto indirecto,  incrementando la concentración de vapor de agua (generando una retroalimentación positiva, que aumenta el calentamiento). Para esta línea de pensamiento (la del IPCC), el efecto indirecto es lo importante.

Otros científicos creen que la clave son el sol y los rayos cósmicos, y que el efecto indirecto de los gases de efecto invernadero es inexistente, o bien irrelevante, o incluso generador de una retroalimentación negativa, aumentando la presencia de nubes (no vapor, sino agua en estado líquido y sólido que hace disminuir la temperatura en lugar de aumentarla). Para este grupo, el aumento de temperatura es la causa, y el aumento del CO2 es el efecto (al menos, en un horizonte temporal de cortísimo plazo, por ejemplo 100 años).

Estas visiones contrapuestas configuran el nudo de las discusiones respecto de si el ser humano influye significativamente en la marcha del clima, o si no lo hace.

Hasta el momento, todos los pronósticos del IPCC han fallado. La temperatura media del aire no ha aumentado en los últimos 19 años, medida con termómetros terrestres. Lo mismo ocurre con las mediciones satelitales, desde que estas existen (desde diciembre de 1978, sin cambios significativos). Ha empeorado la calidad de la medición de la temperatura mediante estaciones terrestres (quedan 3.500 de las 6.000 que había funcionando hace 40 años, mayoría de ellas en zonas costeras más cálidas; pese a lo cual se siguen promediando con los valores de las 6.000 originales). El nivel del mar sigue aumentando en promedio a un ritmo de 3 mm / año, lo que es un valor esperable cuando se observa una serie larga de tiempo. Debe recordarse que la llamada Mini era del hielo finalizó muy recientemente, a mediados del siglo XIX, por lo que el aumento de la temperatura de los últimos 150 años (0,8 º C, aproximadamente) está dentro de la variación esperable.

Del total emitido por la humanidad desde el inicio de la Revolución industrial hasta hoy, un tercio corresponde al último período de 20 años, en que la temperatura no ha variado. La variación ocurrida a lo largo del último tercio del siglo XX es similar al error de medición, no es estadísticamente significativa.

Tampoco han variado significativamente otras variables del clima, hecho confirmado por la ausencia de trabajos científicos que afirmen tales cambios. En igual sentido, las aseguradoras y reaseguradoras continúan con la misma casuística. Sus actuarios no aconsejan ningún cambio en la percepción de los riesgos climáticos (son conocidas las afirmaciones de Warren Buffet en tal sentido, sobre todo cuando se refiere a Geico). Las recomendaciones del IPCC y las negociaciones de la CMCC siguen tomando 100 años como horizonte temporal para la toma de decisiones, confirmando que no se perciben cambios drásticos ni urgencias extremas.

El CO2 ha estado aumentando a razón de 1,4 ppm/año en promedio, durante 1960 a 1990, luego ha aumentado a una tasa de 1,9 ppm/año y desde hace unos años se ha desacelerado, aumentando a razón de 1,5 ppm/año. Desde hace al menos 15 años la humanidad emite menos CO2 por unidad producida. Las emisiones proporcionales (medidas logarítmicamente) son cada vez más bajas (el IPCC acepta este criterio, que no es otro que el de la fórmula de Arrhenius de 1896).

[ΔF = α ln (C/C0); el ΔF es la variación del forzamiento radiativo medida en W/m2 (Watts por metro cuadrado), que es una medida objetiva del cambio en la radiación incidente del sol sobre la superficie del planeta; α es 6,3 según el IPCC (según Arrhenius podía llegar a ser 7); el otro factor es el logaritmo natural del cociente entre el contenido de carbono final y el inicial, ambos expresados en ppm (partes por millón volumen dividido volumen; volumen del dióxido dividido el volumen total de la atmósfera). Es fácil entender que, por ejemplo, duplicar de 280 a 560 ppm requiere 185 años, a 1,5 ppm / año, pero generar un efecto igual partiendo de 400 ppm, requiere 266 años (400 dividido 1,5) y así cada vez más.]

Teniendo en cuenta a Arrhenius, para repetir el efecto generado por pasar de 250 a 500 ppm de CO2 hay que pasar de 500 a 1.000 ó de 1.000 a 2.000 ppm. Cada nueva molécula añadida tiene menos efectos que la inmediata anterior.

Hay aspectos que podrían ser positivos, aún sobreestimando el impacto de la humanidad en el cambio climático. Por ejemplo, se podría aumentar la eficiencia energética, diversificar las fuentes de energía primaria, desarrollar completamente al auto eléctrico, mejorar la capacidad de almacenar energía eléctrica en baterías fijas o en el propio auto eléctrico, que de día entrega electricidad y de noche la recibe, mejorar las redes de distribución de electricidad y hacerlas inteligentes (las llamadas smart grids), mejorar la eficiencia de producción del ganado rumiante, disminuyendo al mismo tiempo la cantidad total emitida de metano y aún más, la cantidad emitida por unidad producida, secuestrar carbono a través de un mejor manejo de suelos, incrementando la materia orgánica joven de los suelos, previniendo la erosión, aumentando la capacidad de retener agua, mejorando los rendimientos, aumentar la eficiencia en el uso del agua para riego, mejorar los procesos de uso de ósmosis inversa o aún mejor, reemplazarla por tecnologías superadoras, cuidar e incluso crear corredores biológicos continuos, preservando la biodiversidad, frenar la disminución de humedales, usar mejor la celulosa, hacer bioetanol celulósico, cultivar algas para diversos usos, hacer acuacultura eficazmente, cuidando a los mares, hacer fermentación en estado sólido, ir hacia un flujo circular de nutrientes y energía, prevenir la compactación de suelos y la eutrofización de cuerpos de agua, etc, etc.

Por otro lado, las más recientes encuestas adecuadamente direccionadas, conteniendo las preguntas correctas, indican que a nivel mundial sólo un 40-45 % de los científicos especializados en clima acuerdan con la principal afirmación del AR5 del IPCC, que dice que “la humanidad es la principal causa en la variación de la temperatura de la atmósfera, con un intervalo de confianza del 95 %” (sic).

Los famosos e irreales guarismos que indicaban que el 97 % de los científicos apoyan los dichos del IPCC están basados en preguntas obvias, incorrectas, dirigidas a su vez a un público inadecuado. Sigue citándose esa cifra porque ha logrado constituirse en un meme (meme, unidad comunicacional indivisible, estudiada por la memética).

De modo tal que puede afirmarse sin dudas que la intensidad y cantidad de nuestras lluvias no ha variado significativamente.

Sí es cierto y relevante recordar que nos encontramos a mitad de camino de la fase desfavorable de la Oscilación multidecádica del Atlántico, que tiende a crear una peor distribución de lluvias.

Las lluvias de nuestra pampa húmeda no son intensas ni repetidas. Tomando a Rosario y zona como ejemplo, conviene recordar que sólo llovieron 4 días consecutivos en una única oportunidad en los últimos 6 años (tomando lluvias superiores a los 5 mm en cada día).

La intensidad de las lluvias de la pampa húmeda raramente supera los 25 ó 30 mm por hora, de manera sostenida (3 horas o más). Las estaciones meteorológicas automáticas corroboran eso y brindan además una apertura detallada, midiendo las lluvias cada 10 ó 15 minutos.

Así, tomando lo ocurrido en la cuenca del Río Luján (una cuenca pequeña, menor a las 250.000 ha), es clave recordar que en Mercedes, en la cuenca alta, llovió relativamente poco y con poca intensidad. Sólo se registró un período de 10 minutos en donde cayeron 19,4 mm (una intensidad instantánea de unos 120 mm por hora), pero luego las intensidades disminuyeron sensiblemente a los valores normales, y además hubo largos períodos sin lluvias. Dejó de llover a las 12 hs del día 6 de agosto, durante 12 horas no llovió, luego cayeron 20 mm, luego no llovió durante 48 hs, hasta que se dieron lluvias importantes los días 9 y 10, que sumadas a las de los días 5 y 6 totalizaron unos 190 mm en 100 horas (una intensidad promedio de sólo unos 2 mm / hora, con 12 hs consecutivas sin lluvia y 48 hs consecutivas sin lluvia, luego de cada uno de los 2 momentos de cierta intensidad).

¿Qué ocurrió? No es la intensidad, ni la cantidad total acumulada. Hay baja intensidad, hay períodos intermedios sin lluvias. ¿Es un problema agronómico? Vale decir, ¿hay déficits en el manejo del agua en el suelo? ¿Las napas impiden la conductividad hidráulica del suelo? ¿Es un problema hidráulico? Vale decir, ¿hay una mala conducción de excedentes aguas abajo, con tramos con avance rápido y tramos con taponamientos? ¿Es un problema hidrogeológico? ¿Es un problema urbanístico? Vale decir, ¿hemos invadido imprudentemente el valle de inundación, construyendo allí? ¿Es una combinación de factores? Continuaré el análisis, sobre esta cuenca, sobre el caso de Sanford en Santa Fe y sobre la gran cuenca del Río Salado bonaerense.




En la próxima entrega:
Inundaciones parte IV – Siembra directa - ¿La SD genera externalidades en todos los casos?


Ing. Agr. Luis Villa
@LuisVilla2805